CARNAVAL DE NEGROS Y BLANCOS






Durante la primera semana de 2012, la capital nariñense celebra una de las fiestas más grandes del sur de Colombia, donde la alegría de todo un pueblo se ve reflejada en la transformación que vive San Juan de Pasto, durante seis días.
El carnaval nace en el amanecer de un Día de Reyes (seis de enero) de 1912, fundado en la necesidad de expresar la imaginación, el juego, la amistad y de compartir la alegría que por esas fechas reanima la vida.
En una fina y exclusiva casa de citas de la ciudad, la casa de las señoritas Robbyubicada en la Calle Real (actual Carrera 25), el atrevimiento de don Ángel María López Zarama, afamado sastre de la ciudad, lo lleva a tomar la polvera francesa de una de las damas más solicitadas y procede a esparcir los polvos con perfume de mujer, entre todos los presentes con el grito de ¡Vivan los Blanquitos!. No tardaron los compañeros del maestro cortador, en ser víctimas primero y luego partícipes del juego. Luego, todos habrían de salir a la calle a repetir la broma con los desprevenidos parroquianos que salían de la Misa de Reyes de la iglesia de San Juan Bautista, repitiendo ¡Que vivan los Negros y que vivan los Blancos!, expresión que bajo la custodia del Galeras, se insertará por siempre y con vigor en la esencia de los pastusos.
El carnaval comprende cuatro etapas importantes: el Carnavalito, la llegada de la familia Castañeda, el día de los Negros y el día de los Blancos con su desfile magnífico (siendo este el más importante turísticamente por la belleza). El 7 de enero se considera el día de Remate de carnaval con la celebración del "Día del Cuy" un homenaje gastronómico en donde propios y extraños se deleitan del plato típico de la región.
Su plato principal el CUY, que goza de gran prestigio nacional e internacional por el cuidado de su carne, va acompañado de papa y ají y una copita de aguardiente. Las empanadas de azúcar, elaboradas con harina de trigo, huevos y mantequilla, rellenas de arroz, carne, y un guiso propio de nosotros, con su toque final el azúcar granulado encima de ellas. Los quimbolitos, los tamales de dulce, los envueltos de choclo (maíz o mazorca), el champús, el locro de calabaza y los buñuelos de miel.
Durante el Carnaval queda prohibida la tristeza, el mal genio, el aburrimiento y el estrés. Todo es alegría, amistad, parranda y diversión.